Es difícil creer como una serie de
pensadores, que no tenían de que basarse más que de sus propias habilidades humanas,
han logrado trascender. Han pasado los años y sus conocimientos, por muy
antiguos que sean, siguen siendo las bases y fundamentos para iniciar el diseño
o teoría que queramos aplicar como moderno. Esto me recuerda mucho a unos de
los muchos textos que leí acerca de los nazis, y no, no pienso defenderlos por
sus malas o buenas acciones, sino que simplemente me apegaré al avance tecnológico.
Me comentaba un compañero que es aficionado de la ingeniería militar que en comparación
el armamento nazi muchísimo superior al americano, sólo para darme una idea de
esto me comentó que lo que venía siendo una tanque “grande” americano, se
comparaba en velocidad y potencia a uno de los tanques “medianos” nazis. Muy
intrigado por esto me di a la tarea de investigar sobre muchos de los avances tecno
científicos de aquel poderosos imperio. Mi sorpresa fue que el líder de esta ideología,
Hitler, tenía una mente brillante con respecto a la imaginación de nuevos
artefactos militares para dominar el planeta, que combinado con el control,
liderazgo y opresión que ejercía sobre los científicos de esa era, logró
concebir muchas de sus ideas y plasmar muchas otras que desafortunadamente sólo
quedaron en papel. Con esto no me coloco del lado de ellos como la mejor opción
social/política para gobernar, pero si científica. Si existiera una especie de
dictador científico que nos obligué a dar lo mejor de nosotros pero que al
mismo tiempo se preocupa por el mejoramiento de su nación, tal como lo fue
Adolf, la humanidad pudimos ser aún más avanzados de lo que ya somos. Como el
más minúsculo ejemplo, los nazis fueron los primeros en enviar un satélite
espacial funcional en órbita, y aunque estoy en contra total de las armas, el
objetivo de este satélite era e de funcionar como rayo para una destrucción a distancia;
idea que sólo podemos imaginarnos o sólo ver plasmados en videojuegos. Es
entonces cuando me pregunto: ¿en verdad debemos de olvidar los avances que,
bien o mal, las guerras dejaron y declarar al ganador como dominante absoluto,
dejando al perdedor como villano total con ideas bélicas que nos guiarán a la
perdición total?
Las ideas del pasado ¿deberán de ser dejadas en el olvido en lugar de buscar su lado postivo?
¿Cómo podemos diferenciar entre el bien y el mal de nuestras ideas?
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